El 4 de octubre se entregó el Premio Nobel de Física a Alain Aspect, John Clauser y Anton Zeilinger, pioneros en la comunicación cuántica y a través de sus carreras han logrado demostrar que es posible controlar partículas entrelazadas. Con sus trabajos experimentales sobre las desigualdades de Bell abrieron el camino a la informática y la criptografía cuántica.

Como lo señala el Instituto Milenio de Investigación en Óptica (MIRO), en una publicación en las redes sociales a propósito de este reconocimiento, en abril de 2019 Alain Aspect estuvo en Chile y visitó la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile y la Universidad de Concepción, donde dio una charla para público general sobre la dualidad onda-partícula, además de realizar un conversatorio con estudiantes de física y carreras afines. En aquella oportunidad, la investigadora de MIRO, Carla Hermann, fue su anfitriona.

A propósito de la asignación del Premio Nobel a Aspect, menciona: “Alain fue uno de los primeros en hacer experimentos con fotones singulares. Él fue pionero al proponer un experimento que realmente podía probar que uno tenía una fuente de fotones únicos y eso es como el punto de partida para el resto de los experimentos que se hacen con entrelazamiento e información cuántica”. Puntualiza, además que es uno de los científicos franceses más reconocidos del último tiempo.

En un artículo del Journal del Centre National de la Recherche Scientifique (CNRS) publicado con motivo de la entrega en 2005 de la Medalla de Oro que otorga esta institución a Aspect, se alude a él como a un explorador de la luz:

«Alain Aspect, medalla de oro del CNRS en 2005, ha escalado varias cimas en una disciplina muy compleja: la física cuántica que, a pesar de las poderosas teorías sobre la luz, sigue siendo bastante oscura para el ciudadano medio. Al inicio de su carrera, puso fin a un debate de cincuenta años entre físicos famosos, encabezados por Albert Einstein, al demostrar la existencia del fascinante fenómeno del entrelazamiento mediante experimentos que siguen siendo muy celebrados. Más adelante le esperaban otras aventuras con Claude Cohen-Tannoudji, futuro Premio Nobel de Física. En el menú: el enfriamiento de los átomos, un campo casi virgen para explorar. Nuevos éxitos y un nuevo comienzo: la aventura continuó en Orsay, donde en 1992 creó un grupo de investigación dedicado a la óptica atómica. Ahí también, nuestro aventurero siguió frecuentando asiduamente las alturas de su disciplina. Y sin embargo, entre dos carcajadas, es con sencillez que el científico nos da las claves de su mundo. «Los principios básicos de la física cuántica son completamente chocantes para la intuición», admite […]. «Pero no te preocupes, al final te acostumbras».

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Fuentes: Instagram, CNRS / Primera foto: Alain ASPECT, medalla de oro del CNRS en 2005. UMR8501 Laboratoire Charles Fabry 20090001_1268.